Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte en mujeres a nivel mundial, superando a todos los tipos de cáncer combinados. Sin embargo, muchas de estas enfermedades pueden prevenirse con una detección temprana y un seguimiento adecuado. Aquí es donde el chequeo anual se convierte en una herramienta vital.
Un chequeo cardiovascular no es simplemente medir la presión arterial. Implica una evaluación completa que puede incluir análisis de sangre para medir los niveles de colesterol y glucosa, un electrocardiograma (ECG) para revisar la actividad eléctrica del corazón y, en programas avanzados como WAKE UP!, el uso de técnicas de imagen no invasivas.
Estas revisiones permiten identificar factores de riesgo «silenciosos» como la hipertensión, el colesterol alto o las primeras etapas de la aterosclerosis (acumulación de placa en las arterias) antes de que se conviertan en un problema grave, como un infarto de miocardio o un accidente cerebrovascular.
Para las mujeres, esto es especialmente crucial, ya que los síntomas de un ataque al corazón pueden ser atípicos y diferentes a los de los hombres (fatiga inusual, náuseas, dolor de espalda), lo que a menudo retrasa el diagnóstico. Un chequeo anual establece una base de referencia de tu salud cardíaca, permitiendo al médico detectar cambios sutiles a lo largo del tiempo.
No esperes a tener síntomas. Sé proactiva. Tu corazón te lo agradecerá.